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Reto de escritura: Literautas. Ejercicio 7. El narrador omnisciente

 Buscó su música preferida en la laptop, necesitaba la inspiración adecuada para ponerse a escribir. Además, le desesperaba escuchar a su padre confundido. La paciencia nunca había sido una de sus virtudes y, para no estresar su propia mente, puso el volumen de los audífonos al máximo.

A pesar de que quería concentrarse solo en escribir, su mente divagaba en varias cosas. Su madre, por ejemplo, quien siempre se tenía que “partir la espalda” para mantener su trabajo de docente. Era algo que detestaba bastante, deseaba encontrar un trabajo pronto, pero, al mismo tiempo, no quería responsabilizarse de las cosas. Sabía que estaba huyendo de lo que le correspondía hacer, sin embargo, lo haría el mayor tiempo posible. Por esa razón se refugiaba en las letras, a un mundo donde nadie más podía entrar y sólo era ella y las palabras.

Tarareaba la canción mientras seguía escribiendo las primeras palabras que asaltaban su mente, era su costumbre, imaginar que tenía una maravillosa voz e impresionaba a todos en su escenario imaginario. Cerró sus ojos para que el ritmo de la canción la motivara a escribir, pero solo recordó que no había almorzado y el hambre le empezó a nublar el pensamiento. Tendría que dejar la historia para otra ocasión y buscar algo que comer.

Despues de todo, esa era su rutina en un domingo taciturno.

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